A destacar:
Cuando llegues a algunos barrios de Singapur te sorprenderá ver calles modernas, impecables y maravillosas pero vacías. Te parecerá extraño ver que no hay nadie hasta que llegues a un centro comercial o parada de metro y descubras que todos están bajo tierra. Calles peatonales subterráneas que conectan unas manzanas con otras, llenas de comercios y restaurantes y "maravillosamente" climatizadas.
Es algo que se hecha de menos cuando se visitan otras ciudades del sudeste asiático donde hay que caminar bajo el sol y una humedad terrible.
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