Calentar sufiente agua en una olla. Cuando rompa a hervir se le añade medio bote de leche de coco y dos o tres cucharadas de azúcar.
Cuando vuelva a hervir echamos las bolitas de sago y bajamos el fuego. Estarán hechas cuando pasen de color blanco a totalmente transparentes. Este puding suele ser de color blanco-transparente, pero al usar azúcar de caña, el color se torna un poco oscuro.
Una vez cocidas las bolitas se vuelca todo en un colador para que escurran y sin enfriar se echan en moldes ligeramente engrasados. Cuando ya esten fríos los metemos en la nevera porque deben consumirse fresquitos.
Se vuelcan en un plato y se pone alrededor la leche de coco natural y un chorrito de caramelo de azúcar de caña.
Un postre diferente con una textura glutinosa típica de Asia. |