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El bocadillo es uno de los mejores inventos gastronómicos del mundo. Para desayunar, almorzar, comer, merendar o cenar, siempre sienta bien y puede ser una comida sana y sabrosa si empleamos un rico pan y un relleno interesante al igual que sencillo.
La cualidad más destacable de este "plato", es que lo podemos preparar en un momento si no nos complicamos en exceso. Pero tiene un problema, se come rápido y siempre parece poco.
En los úlitmos años el bocadillo ha evolucionado de tal modo que podemos encontrar lugares donde preparan este manjar con ingredientes poco comunes, mezclas peculiares (salado-dulce), con frutos secos como los dátiles y algunos resultan hasta complicados de comer. Pero apesar de todas las invenciones y evoluciones, los bocadillos más clásicos siempre triunfan y sientan bien a todo el mundo.
Hay un bocadillo que tiene poderes "curativos", el de salchichón. Cuando durante un periodo de tiempo se ha estado llevando una alimentación a base de líquidos o alimentos "suaves" por alguna enfermedad, y una vez superada se necesita un golpe de efecto, este golpe de efecto lo da el bocadillo de salchichón que estabiliza cuerpo y mente. Para vegetarianos lo mejor es el pan de hogaza recién hecho con pimentón y aceite de oliva.
Y entonces, ¿por qué no se patentó el bocadillo? |