Es una receta muy sencilla, un dulce tradicional de la zona de la Vega Baja del Segura, no es muy dulce y resulta bastante ligero. El problema, que una nunca es suficiente.
Con estas cantidades obtendremos unas 10-12 almojábanas.
Hay que poner el agua y el aceite con la pizca de sal en un cazo grande a calentar. Cuando hierva añadimos de golpe toda la harina y mezclamos hasta que obtengamos una masa que se despegue del cazo. No llevará más de un par de minutos. Ponemos esta masa en un bol grande hasta que se enfríe lo suficiente. Debe quedar tibia para empezar a añadir los huevos de uno en uno. Hay que amasar manualmente e ir incorporando los huevos uno tras otro, hasta que no se haya mezclado bien uno no se añade el siguiente.
Engrasamos una bandeja de horno y vamos poniendo bolas de masa que quedarán bastante irregulares (con picos) ya que es pegajosa. Nos humedecemos los dedos y les hacemos un agujero en el centro bastante amplio. Las introducimos en el horno a 200ºC durante 20 minutos.
Cuando estén frías las calamos con un almibar caliente de agua y miel. Las dejamos reposar con el almibar para que queden húmedas y jugosas. Lo normal es humedecer aquellas que nos queramos comer, el resto se conservan perfectamente durante días. |