También podemos encontrar blogs y webs de viajeros que aportan bastante información, pero en muchas ocasiones uno se pregunta ¿han visitado el mismo país que yo?, porque no se tiene la misma percepción. Y es que el ser humano tiende a condicionar su mente desde casi su nacimiento.
Y esto ¿qué tiene que ver con Indonesia?, pues mucho. Indonesia es un país inmenso, increíble desde cualquier punto de vista, de gente amable y acojedora que se esfuerza en agradar al viajero que se acerca a descubrir cualquier aspecto de su país. Es un lugar de gastronomía infinita, variada y sabrosa. Tiene hoteles que te hacen sentir como en un paraíso (sin tener que irse a los lujosos de cadenas internacionales). Pero también tiene una imagen, gracias a las guías de viajes, a otros países vecinos y a información en blogs de viajeros, bastante negativa.
En Indonesia no te acosan, no es necesario irse a Bali para sentirse agusto. No es un país peligroso, al menos no más que la media de los países más turísticos de Asia o de Europa. La relación calidad/precio de sus hoteles y restaurantes es bastante alta, y siempre encuentras gente que te ayuda. |
Lo más negativo que tiene este país es la propia imagen que tienen los indonesios de ellos mismos como fruto de mucha información errónea que se ha dado sobre este país, y en ocasiones le hacen saber al viajero que ellos no son así.
En una ocasión una señora a quien le preguntamos una dirección en la ciudad de Solo nos contestó que estaba un poco lejos, que lo mejor era cojer un trisaw. Se empeñó en acompañarnos, en decirle al señor que pedalea y te lleva dónde queríamos ir, en que nos cobrara lo mismo que a un indonesio (50 céntimos) y al final insistió en pagar ella. Por supuesto la convencimos de que lo pagábamos nosotros y nos montamos en el trisaw. Era un día caluroso y nosotros pesamos mucho, por lo que en ocasiones el señor se bajaba de su bici y la tenía que empujar si había algún desnivel. Cuando acabó el viaje no le pagamos lo acordado, no por ser caritativos, sino porque el esfuerzo había sido enorme. No es cuestión de ir de sobrado pero tampoco ir pensando que por ser turista te están robando ya que es un destino económico y la verdad que maravilloso. |